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Sangrado nasal en Tlalpan, CDMX: causas, síntomas y señales de alerta

Encontrar sangre al sonarse la nariz, presentar una hemorragia repentina o experimentar episodios repetidos de sangrado puede generar preocupación, especialmente cuando no existe una causa evidente. El sangrado nasal, también conocido como epistaxis, puede aparecer por resequedad, irritación de la mucosa, pequeños traumatismos, enfermedades nasales y otras condiciones que afectan los vasos sanguíneos de la nariz. Aunque muchos episodios son leves y se detienen con medidas de primeros auxilios, algunos requieren evaluación médica por su intensidad, duración o recurrencia. En Tlalpan, CDMX, la valoración otorrinolaringológica puede ayudar a investigar las causas de una nariz sangrante, especialmente cuando el síntoma se acompaña de obstrucción o congestión nasal persistente, escurrimiento nasal, estornudos frecuentes o dolor facial. También es importante considerar antecedentes de traumatismos, medicamentos que modifican la coagulación y enfermedades generales. Una consulta por sangrado nasal permite revisar las características de los episodios y determinar si existe una alteración local que necesita atención. Esta sección explica las causas frecuentes de la epistaxis, los síntomas que pueden acompañarla, las medidas iniciales de cuidado y las señales que indican la necesidad de una evaluación médica o atención urgente.

Sangrado nasal en Tlalpan, CDMX: causas, síntomas y señales de alerta

Principales causas del sangrado nasal y factores que favorecen la epistaxis

La mayoría de los sangrados nasales se originan en vasos sanguíneos de la mucosa que recubre el interior de la nariz. Esta zona contiene estructuras delicadas que pueden lesionarse por resequedad, manipulación, inflamación o traumatismos. El sangrado puede comenzar en la parte anterior de las fosas nasales, donde se localiza una proporción importante de los episodios, o en regiones posteriores que pueden ser más difíciles de controlar. Algunas enfermedades nasales producen congestión, secreciones y necesidad frecuente de sonarse, situaciones que pueden aumentar la irritación de la mucosa. También existen factores generales, como alteraciones de la coagulación o determinados medicamentos, que pueden influir en la intensidad o persistencia de una hemorragia. Identificar el contexto en el que aparece el sangrado permite orientar su evaluación sin asumir que todos los episodios tienen la misma causa.

Resequedad de la mucosa nasal y pequeños vasos sanguíneos

La resequedad puede favorecer la formación de costras y pequeñas lesiones en la mucosa nasal. Cuando estas áreas se irritan o desprenden, pueden aparecer episodios de sangrado. El aire seco, algunos irritantes ambientales y determinados hábitos de higiene nasal pueden contribuir a estas molestias. La presencia de resequedad no excluye otras causas cuando las hemorragias son recurrentes.

Manipulación de la nariz y traumatismos locales

Introducir los dedos en la nariz, retirar costras o sonarse con demasiada fuerza puede lesionar vasos sanguíneos superficiales. Los golpes directos también pueden provocar sangrado y, en algunos casos, lesiones anatómicas. Cuando la hemorragia aparece después de un traumatismo importante, especialmente si existe deformidad nasal o dificultad respiratoria, es necesaria una evaluación médica.

Obstrucción o congestión nasal persistente

La obstrucción o congestión nasal persistente puede relacionarse con inflamación, alteraciones anatómicas y otras enfermedades de la nariz. Algunas personas se suenan repetidamente o manipulan las fosas nasales para intentar respirar mejor, lo que puede favorecer la irritación. Si la congestión se acompaña de sangrado frecuente, especialmente de un solo lado, es importante investigar la causa.

Escurrimiento nasal e irritación de las fosas nasales

El escurrimiento nasal puede acompañar procesos alérgicos, infecciosos o irritativos. La limpieza repetida de la nariz y la inflamación de la mucosa pueden contribuir a pequeñas lesiones que sangran. Sin embargo, el escurrimiento y la epistaxis no siempre tienen el mismo origen. La evaluación considera el tipo de secreción, la duración de los síntomas y otros hallazgos.

Estornudos o picazón nasal frecuente

Los estornudos o la picazón nasal frecuente pueden relacionarse con rinitis alérgica y otras condiciones inflamatorias. El rascado, la fricción y el sonado constante pueden aumentar la irritación de los tejidos nasales. En personas con episodios recurrentes de sangrado, es importante investigar si existe inflamación de la mucosa y revisar los tratamientos nasales utilizados.

Dolor o presión facial y enfermedades de los senos paranasales

El dolor o presión facial puede acompañar determinadas enfermedades nasosinusales, especialmente cuando existen congestión y secreciones. Aunque algunas personas presentan sangrado nasal junto con estas molestias, la presión facial no explica por sí sola la hemorragia. La persistencia de síntomas, especialmente si son predominantemente de un lado, puede justificar una evaluación más detallada.

Pérdida o disminución del olfato y alteraciones nasales

La pérdida o disminución del olfato puede aparecer por inflamación nasal, infecciones y otras condiciones. Cuando coincide con obstrucción persistente o sangrado recurrente, es importante investigar las estructuras nasales. Estos síntomas pueden tener causas diferentes, por lo que no deben atribuirse automáticamente a una misma enfermedad.

Medicamentos anticoagulantes y alteraciones de la coagulación

Los medicamentos anticoagulantes y antiagregantes pueden favorecer que un sangrado sea más prolongado o difícil de controlar. Algunas alteraciones de la coagulación también pueden influir en la aparición de hemorragias. Durante la valoración es importante revisar los medicamentos y antecedentes médicos. No deben suspenderse tratamientos prescritos sin indicación profesional.

Presión arterial y episodios de hemorragia nasal

La presión arterial elevada puede coexistir con episodios de epistaxis y dificultar el control de algunas hemorragias, pero no debe considerarse automáticamente la causa de cualquier sangrado nasal. La valoración médica puede incluir la revisión de antecedentes cardiovasculares y mediciones de presión arterial cuando corresponda.

Sangrado nasal recurrente sin una causa evidente

Cuando la nariz sangra repetidamente sin un desencadenante claro, puede ser necesario investigar alteraciones locales, enfermedades inflamatorias, medicamentos y otras condiciones. La frecuencia de los episodios, el lado afectado y la cantidad aproximada de sangre son datos útiles. Una consulta por sangrado nasal recurrente permite orientar la exploración y determinar si se necesitan estudios adicionales.

Síntomas que pueden acompañar el sangrado nasal y su relación con problemas de oído, nariz y garganta

La epistaxis puede presentarse de forma aislada o acompañarse de otros síntomas otorrinolaringológicos. La congestión, las secreciones y la irritación nasal pueden orientar hacia enfermedades locales, mientras que las molestias de garganta pueden aparecer cuando parte de la sangre se desplaza hacia la región posterior de la nariz. También pueden coexistir problemas auditivos, vestibulares o laríngeos que requieren una evaluación independiente. No todos los síntomas de oído, nariz y garganta tienen una relación causal con el sangrado nasal. Por ello, es importante reconocer cuáles pueden compartir un proceso inflamatorio y cuáles sugieren una condición diferente. La presencia de dificultad respiratoria, alteraciones importantes de la deglución o síntomas neurológicos modifica la prioridad de atención.

Dolor de oído y molestias relacionadas con la nariz

El dolor de oído puede aparecer por infecciones, inflamación, alteraciones de presión y otras condiciones. Algunas enfermedades nasales también pueden afectar la ventilación del oído medio, aunque esto no significa que provoquen sangrado nasal. Cuando ambos síntomas coinciden, la evaluación permite determinar si existe una enfermedad compartida o problemas independientes.

Disminución de la audición y enfermedades otorrinolaringológicas

La disminución de la audición puede relacionarse con alteraciones del oído externo, medio o interno. No es una consecuencia habitual de la epistaxis. Si una persona presenta sangrado nasal y dificultades para escuchar, es importante investigar ambos síntomas según sus características. La pérdida auditiva súbita requiere atención médica urgente.

Zumbido en los oídos o tinnitus

El zumbido en los oídos consiste en percibir sonidos sin una fuente externa correspondiente. Puede relacionarse con diferentes condiciones auditivas y no es un síntoma específico del sangrado nasal. La aparición simultánea de tinnitus y epistaxis no permite establecer una causa común sin evaluación médica.

Sensación de oído tapado y alteraciones de presión

La sensación de oído tapado puede aparecer por cerumen, alteraciones de la ventilación del oído medio y otras causas. Algunas enfermedades nasales pueden coexistir con molestias de presión auditiva debido a la relación anatómica entre la nariz y la trompa de Eustaquio. Sin embargo, esta sensación no permite identificar la causa de una hemorragia nasal.

Secreción del oído y procesos inflamatorios

La secreción del oído puede relacionarse con infecciones o lesiones del conducto auditivo y del oído medio. No es una manifestación característica de la epistaxis. Cuando se presenta junto con sangrado nasal, debe evaluarse de forma independiente para identificar su origen y determinar si requiere atención específica.

Mareo o vértigo durante un episodio de sangrado

El mareo puede aparecer por distintas causas, incluida una respuesta al estrés o, ante pérdidas importantes de sangre, alteraciones circulatorias. El vértigo verdadero, caracterizado por sensación de giro, suele requerir una evaluación diferente. Si el sangrado se acompaña de desmayo, debilidad intensa, palidez marcada o confusión, es necesaria atención médica urgente.

Dolor de garganta persistente y paso de sangre hacia la faringe

Durante algunos episodios de epistaxis, la sangre puede desplazarse hacia la parte posterior de la nariz y llegar a la garganta. Esto puede producir sabor a sangre, necesidad de escupir o irritación temporal. Sin embargo, el dolor de garganta persistente puede relacionarse con otras enfermedades y requiere evaluación cuando no se explica por el episodio nasal.

Ronquera o cambios en la voz

La ronquera o los cambios en la voz pueden relacionarse con inflamación de la laringe, alteraciones de las cuerdas vocales y otras condiciones. No son manifestaciones típicas del sangrado nasal. Cuando ambos síntomas aparecen de forma persistente, la valoración otorrinolaringológica puede investigar si existe una enfermedad adicional de garganta o laringe.

Dificultad o dolor al tragar

La dificultad o dolor al tragar puede relacionarse con enfermedades faríngeas, esofágicas y otras condiciones. En una hemorragia nasal, la presencia de sangre en la garganta puede provocar molestias transitorias, pero no explica necesariamente una dificultad persistente para deglutir. Si existe incapacidad para tragar secreciones o dificultad respiratoria, se requiere atención urgente.

Tos, flemas o carraspera persistente

La tos, las flemas o la carraspera persistente pueden acompañar enfermedades respiratorias, secreción nasal posterior e irritación de garganta. Durante un sangrado nasal puede aparecer tos si la sangre llega a la faringe. Sin embargo, la tos persistente fuera de estos episodios debe investigarse por separado.

Ronquido o pausas al respirar durante el sueño

El ronquido o las pausas al respirar durante el sueño pueden relacionarse con obstrucción de las vías respiratorias superiores y posibles trastornos respiratorios nocturnos. Algunas enfermedades nasales pueden producir tanto congestión como sangrado, pero la epistaxis no constituye un síntoma diagnóstico de apnea obstructiva del sueño. Las pausas respiratorias observadas requieren una evaluación específica.

Mal aliento persistente y molestias de boca o garganta

El mal aliento persistente puede relacionarse con enfermedades bucales, amigdalinas, nasales y otras condiciones. No es una manifestación característica del sangrado nasal. Si coincide con secreciones nasales persistentes o molestias de garganta, la evaluación debe considerar posibles causas locales sin asumir una relación directa con la epistaxis.

Sensación de cuerpo extraño en la garganta

La sensación de cuerpo extraño en la garganta puede describirse como un nudo, presión o molestia persistente. Durante una hemorragia nasal, el paso de sangre hacia la faringe puede producir una sensación transitoria de irritación. Si la molestia continúa después del episodio, es importante investigar otras posibles causas.

Bultos o masas en el cuello

Los bultos o masas en el cuello pueden tener diferentes causas, desde procesos inflamatorios hasta otras enfermedades que requieren estudio. No son una manifestación habitual de la epistaxis. Cuando existen junto con sangrado nasal recurrente, especialmente si también hay obstrucción persistente de un lado, es importante una evaluación médica dirigida.

Heridas o lesiones en boca que no cicatrizan

Las heridas o lesiones en boca que no cicatrizan requieren valoración para identificar su origen. Aunque no suelen explicar el sangrado procedente de las fosas nasales, pueden coexistir con otros síntomas de cabeza y cuello. Es importante diferenciar el sitio del sangrado y evaluar las lesiones persistentes de manera específica.

Dificultad para respirar por nariz o garganta

La dificultad para respirar por nariz o garganta puede relacionarse con obstrucción, inflamación, traumatismos y otras condiciones. Durante una hemorragia nasal, los coágulos pueden dificultar temporalmente el paso del aire por una fosa nasal. La dificultad respiratoria intensa, especialmente si afecta la garganta o compromete la respiración general, requiere atención médica urgente.

Qué hacer ante una hemorragia nasal, cuándo buscar atención y cómo se evalúa la causa

Ante un episodio de sangrado nasal, las primeras medidas buscan controlar la hemorragia y reducir el riesgo de que la sangre se desplace hacia la garganta. En una persona consciente y estable, generalmente se recomienda permanecer sentada, inclinar ligeramente la cabeza hacia adelante y comprimir de forma continua la parte blanda de la nariz durante 10 a 15 minutos, sin interrumpir la presión para comprobar si el sangrado se detuvo. No debe inclinarse la cabeza hacia atrás, ya que esto puede favorecer que la sangre llegue a la garganta. Si la hemorragia es abundante, no se controla con compresión adecuada, aparece después de un traumatismo importante o se acompaña de síntomas generales, puede requerir atención urgente. Cuando los episodios son frecuentes, una consulta por epistaxis permite investigar la mucosa nasal, revisar antecedentes y determinar si son necesarios procedimientos o estudios complementarios. El tratamiento depende del origen, la intensidad y las características de cada caso.

Primeros auxilios ante un sangrado nasal

Ante una hemorragia nasal, se recomienda sentarse, mantener la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante y comprimir firmemente la parte blanda de la nariz durante 10 a 15 minutos continuos. La respiración puede realizarse por la boca mientras se mantiene la presión. Es importante evitar acostarse o inclinar la cabeza hacia atrás. Si el sangrado continúa, es abundante o aparecen síntomas preocupantes, se necesita atención médica.

Cuándo un sangrado nasal requiere atención urgente

Una hemorragia abundante, un sangrado que no se controla después de aproximadamente 15 a 20 minutos de compresión continua adecuada, la dificultad respiratoria o los signos de pérdida importante de sangre requieren atención urgente. También debe buscarse atención inmediata ante un traumatismo importante de cabeza o cara, desmayo, confusión o debilidad intensa. Las personas que utilizan anticoagulantes pueden necesitar una evaluación más temprana si el sangrado es significativo o persistente.

Consulta por sangrado frecuente de nariz

Cuando los episodios se repiten, incluso si se detienen espontáneamente, es importante investigar su causa. La consulta por sangrado frecuente de nariz puede incluir preguntas sobre resequedad, traumatismos, congestión, medicamentos y antecedentes médicos. La exploración permite buscar posibles puntos de sangrado y determinar si existe una alteración que requiere tratamiento.

Sangrado de una sola fosa nasal

El sangrado de una sola fosa nasal puede aparecer por lesiones locales, irritación y otras causas. Cuando es recurrente y se acompaña de obstrucción persistente del mismo lado, es importante realizar una evaluación dirigida. La presencia de estos síntomas no confirma una enfermedad específica, pero puede justificar una exploración más detallada de la cavidad nasal.

Sangrado de ambas fosas nasales

La sangre puede observarse en ambas fosas nasales incluso cuando el origen de la hemorragia se encuentra en un solo punto. También existen episodios más extensos que requieren una evaluación diferente. La distribución visible de la sangre no permite identificar por sí sola el sitio de origen. La exploración clínica ayuda a orientar el diagnóstico.

Exploración otorrinolaringológica de la cavidad nasal

La evaluación puede incluir la observación de la mucosa, el tabique nasal y las regiones accesibles de las fosas nasales. Se investigan costras, irritación, lesiones y posibles puntos de sangrado. Cuando la exploración inicial no permite identificar el origen o existen síntomas persistentes, pueden considerarse procedimientos adicionales según la situación clínica.

Endoscopia nasal para investigar hemorragias recurrentes

La endoscopia nasal permite observar con mayor detalle determinadas estructuras de las fosas nasales y la nasofaringe. Puede considerarse cuando el sangrado es recurrente, existe sospecha de un origen posterior o aparecen otros síntomas que requieren estudio. Su indicación depende de los hallazgos clínicos y no es necesaria en todos los episodios de epistaxis.

Cauterización nasal cuando existe un punto de sangrado identificado

La cauterización es una técnica que puede utilizarse en determinados casos para tratar un punto de sangrado localizado. Su indicación depende de que el sitio sea identificable y de las características de la mucosa. No todos los pacientes con epistaxis requieren cauterización. La elección del procedimiento corresponde a una valoración profesional.

Taponamiento nasal en hemorragias que requieren control adicional

El taponamiento nasal puede utilizarse cuando determinadas hemorragias no se controlan con medidas iniciales o requieren una intervención específica. Existen diferentes técnicas y materiales cuya elección depende de la situación clínica. Este procedimiento necesita supervisión médica y seguimiento según el tipo de taponamiento utilizado.

Estudios complementarios para sangrado nasal recurrente

En determinados pacientes pueden considerarse estudios de laboratorio para evaluar anemia o alteraciones de la coagulación, especialmente cuando existen hemorragias frecuentes, pérdidas importantes o antecedentes relevantes. Los estudios de imagen se reservan para situaciones en las que la evaluación clínica sugiere una causa que necesita investigación adicional. No todos los episodios requieren pruebas complementarias.

Sangrado nasal en niños y adolescentes

En niños, el sangrado nasal puede relacionarse con resequedad, manipulación de la nariz y procesos inflamatorios. Cuando los episodios son frecuentes, abundantes o se acompañan de otros signos de sangrado, es importante una evaluación médica. La exploración y el manejo deben adaptarse a la edad y a los antecedentes del paciente.

Sangrado nasal en adultos mayores

En adultos mayores, la valoración de la epistaxis puede requerir especial atención a los medicamentos utilizados, las enfermedades coexistentes y la intensidad de la pérdida de sangre. La presencia de tratamientos anticoagulantes o antiagregantes puede influir en el control de una hemorragia. El manejo debe individualizarse y no implica suspender medicamentos sin indicación médica.

Cuidados después de un episodio de epistaxis

Después de controlar el sangrado, suele recomendarse evitar sonarse con fuerza, manipular las costras o realizar esfuerzos intensos durante el periodo inicial de recuperación. Las medidas para reducir la resequedad deben adaptarse a la causa identificada. Si el sangrado reaparece, es abundante o se acompaña de síntomas generales, puede ser necesaria una nueva valoración.

Evaluación del sangrado nasal en Tlalpan, CDMX

La evaluación del sangrado nasal en Tlalpan, CDMX, puede orientarse a identificar factores locales, enfermedades nasales y antecedentes médicos relacionados con la epistaxis. El otorrinolaringólogo puede investigar episodios recurrentes, obstrucción nasal acompañante y posibles puntos de sangrado mediante la exploración correspondiente. Cuando existen hemorragias importantes o señales de alarma, la prioridad es el control del sangrado y la atención urgente. La elección de estudios y tratamientos depende de la causa y de las condiciones clínicas individuales.

Preguntas frecuentes

01 ¿Qué es el sangrado nasal y por qué ocurre?

El sangrado nasal, también llamado epistaxis, ocurre cuando se rompen pequeños vasos sanguíneos dentro de la nariz. Puede relacionarse con resequedad, irritación, lesiones o inflamación de las fosas nasales.

02 ¿Cuáles son las causas más comunes del sangrado nasal?

Entre las causas frecuentes se encuentran la resequedad ambiental, sonarse con fuerza, pequeños traumatismos y procesos inflamatorios. Los estornudos o la picazón nasal frecuente también pueden favorecer la irritación de la mucosa.

03 ¿Cuándo debo acudir al otorrinolaringólogo por sangrado nasal?

Es recomendable solicitar una consulta por sangrado nasal cuando los episodios son recurrentes, aparecen sin causa aparente o se acompañan de otros síntomas. Un otorrinolaringólogo en Tlalpan, CDMX, puede evaluar las fosas nasales e identificar posibles factores relacionados.

04 ¿Qué hacer cuando empieza a sangrar la nariz?

Se recomienda sentarse, inclinar ligeramente la cabeza hacia adelante y presionar la parte blanda de la nariz de manera continua durante 10 a 15 minutos. Si el sangrado es abundante, no se detiene después de 20 minutos de presión adecuada o se acompaña de dificultad respiratoria, es necesario buscar atención urgente.

05 ¿Es normal tener sangrado nasal frecuente?

Los episodios ocasionales pueden aparecer por irritación o resequedad, pero el sangrado frecuente de nariz requiere valoración para identificar su origen. Una consulta por epistaxis permite investigar si existen alteraciones locales u otras condiciones médicas.

06 ¿Por qué me sangra la nariz sin causa aparente?

El sangrado nasal sin causa aparente puede relacionarse con fragilidad de los vasos sanguíneos, resequedad, medicamentos o alteraciones de la mucosa nasal. Si ocurre repetidamente, conviene realizar una evaluación médica.

07 ¿El sangrado nasal puede estar relacionado con la congestión nasal?

Sí, la obstrucción o congestión nasal persistente puede acompañarse de inflamación e irritación que favorecen pequeños sangrados. Cuando también existe escurrimiento nasal, es importante investigar posibles procesos inflamatorios o infecciosos.

08 ¿Qué significa tener sangrado nasal acompañado de dolor facial?

El sangrado nasal junto con dolor o presión facial puede aparecer en algunas alteraciones inflamatorias, infecciosas o lesiones de la región nasal. Si también existe pérdida o disminución del olfato, conviene realizar una valoración otorrinolaringológica.

09 ¿El sangrado nasal puede afectar los oídos?

El sangrado nasal generalmente no afecta directamente los oídos, aunque algunas enfermedades de las vías respiratorias superiores pueden producir síntomas en ambas regiones. Si aparece dolor de oído, sensación de oído tapado o secreción del oído, es importante evaluar estas molestias por separado.

10 ¿Existe relación entre el sangrado nasal y la disminución de la audición?

La disminución de la audición no suele ser consecuencia directa del sangrado nasal. Sin embargo, cuando se presenta junto con zumbido en los oídos u otras molestias auditivas, el otorrinolaringólogo puede investigar posibles alteraciones asociadas.

11 ¿El sangrado nasal puede provocar mareo o vértigo?

Una pérdida importante de sangre puede ocasionar debilidad o sensación de mareo, mientras que el vértigo suele tener otras causas. Si el sangrado se acompaña de mareo intenso, desmayo o debilidad marcada, se requiere atención médica inmediata.

12 ¿Qué relación tiene el sangrado nasal con el dolor de garganta?

La sangre procedente de la nariz puede desplazarse hacia la garganta y generar irritación o molestias al tragar. Si existe dolor de garganta persistente, dificultad o dolor al tragar, es importante investigar otras posibles causas.

13 ¿El sangrado nasal puede acompañarse de ronquera o tos?

La sangre que escurre hacia la garganta puede provocar carraspera o tos temporal. Sin embargo, la ronquera o los cambios en la voz, así como la tos y las flemas persistentes, requieren una evaluación específica cuando no desaparecen.

14 ¿Los ronquidos pueden estar relacionados con el sangrado nasal?

Los ronquidos y el sangrado nasal pueden coexistir cuando existe obstrucción nasal o resequedad relacionada con la respiración por la boca. Si también se presentan pausas al respirar durante el sueño, es importante investigar posibles trastornos respiratorios.

15 ¿Qué significa tener sangrado nasal y mal aliento persistente?

El sangrado nasal y el mal aliento persistente pueden aparecer simultáneamente por diferentes causas, incluidas algunas alteraciones nasales o de la cavidad oral. Una valoración médica ayuda a determinar si existe una condición relacionada o si ambos síntomas tienen orígenes distintos.

16 ¿Cuándo el sangrado nasal puede ser una señal de alerta?

El sangrado abundante, recurrente o acompañado de dificultad para respirar por nariz o garganta requiere atención médica. También es importante evaluar síntomas persistentes como bultos o masas en el cuello, especialmente si aparecen junto con otras molestias de cabeza y cuello.

17 ¿El sangrado nasal puede relacionarse con lesiones en la boca o garganta?

El sangrado nasal no suele causar lesiones en la boca, pero algunas condiciones pueden afectar diferentes zonas de las vías respiratorias superiores. Si existen heridas o lesiones en boca que no cicatrizan, o sensación persistente de cuerpo extraño en la garganta, se recomienda una evaluación médica específica.

18 ¿Qué estudios pueden solicitarse durante una consulta por hemorragia nasal?

El otorrinolaringólogo puede realizar una exploración de las fosas nasales y, cuando sea necesario, considerar una endoscopia nasal o estudios de laboratorio. La elección depende de la frecuencia del sangrado, los antecedentes médicos y los hallazgos de la consulta.

19 ¿Cómo prevenir los episodios de sangrado nasal recurrente?

Mantener una adecuada hidratación de la mucosa nasal, evitar introducir objetos en la nariz y no sonarse con demasiada fuerza puede ayudar a disminuir algunos episodios. Cuando existe sangrado nasal recurrente, la prevención también depende de identificar y atender su causa.

20 ¿Dónde acudir por sangrado nasal en Tlalpan, CDMX?

En Tlalpan, CDMX, se puede solicitar una consulta por hemorragia nasal con un otorrinolaringólogo para investigar episodios frecuentes o persistentes. Si la pérdida de sangre por la nariz es abundante, aparece después de un traumatismo importante o se acompaña de dificultad respiratoria, debe acudirse a un servicio de urgencias.

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